Coronavirus: la Iglesia en América Latina

Una palabra de esperanza que dirige el Celam a la Iglesia en América Latina. Iniciativas de oración en transmisiones en directo para que las familias recen desde sus hogares. Y preocupación de la Iglesia por los sin techo, también vulnerables ante el contagio del Covid 19

Isabella Piro y Patricia Ynestroza-Ciudad del Vatican

«Una palabra de esperanza»: este es el título del mensaje que la presidencia del CELAM ha publicado en su sitio web para animar a todas las Iglesias de la región ante la emergencia sanitaria provocada por la propagación del «coronavirus».

Ante la medida de suspender las celebraciones con la participación física de los fieles, para evitar el contagio, Celam sugiere a los obispos y sacerdotes, animar a «a fortalecer creativamente la ‘cultura del encuentro’ a través de los espacios virtuales que la tecnología permite hoy en día», para «acompañar al pueblo de Dios» con la celebración diaria de la misa.

Palabras de ánimo tiene la presidencia del Celam a aquellos, que se comprometen a estar «físicamente cerca de los enfermos, de los sin techo y de los migrantes», invocando la protección del Señor y la confirmación del Espíritu Santo, «con palabras de fuerza, de consuelo y de esperanza, para sus gestos concretos de caridad». En el documento, el Celam reza y expresa su gratitud a los laicos, especialmente «por la comprensión» mostrada por ellos «en estos momentos excepcionales».

A ellos, el CELAM les recuerda que, aunque el acceso a los lugares de culto ha sido regulado según las normas sanitarias anticuadas, «la presencia de Dios no permanece cerrada dentro de los muros de las Iglesias, porque cada bautizado es un templo vivo donde habita el Señor». De ahí el estímulo de «hacer de cada hogar una verdadera Iglesia doméstica, donde la oración y la caridad cristiana se vivan en familia».

Guatemala

La Iglesia desde distintas partes del mundo, invita a los feligreses a tener momentos de oración. Mons. Gonzalo de Villa presidente de la Conferencia Episcopal de Guatemala invitó a todas las iglesias del país a tocar las campanas al mediodía para el rezo del Ángelus. El prelado dijo que en estos días de pandemia que estamos viviendo, rezar es algo que nos puede unir y nos eleva para pedirle a Dios, que “mire por sus hijos” en todo el mundo, para que derrame sus bendiciones sobre nosotros, y nos de fortaleza en este tiempo de adversidad.

Argentina

La Comisión de Derechos Humanos de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Buenos Aires expresó en un comunicado dirigido a la ministra de desarrollo social y hábitat de Argentina, María Migliore, su preocupación por la situación de riesgo que atraviesan las personas y familias que viven en las calles de la Ciudad de Buenos Aires. Las medidas restrictivas que ha tomado el gobierno son imposibles de aplicar para este sector de la población, más de siete mil personas sin techo, siendo un sector de la sociedad fácilmente vulnerable ante el contagio del COVID-19.  Son urgentes, «medidas de protección necesarias para contener y mitigar esta situación», se lee en el comunicado.

Por ello, la Comisión de Derechos Humanos de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Buenos Aires, expresa, que frente a la pandemia declarada, es necesario la “inmediata elaboración de protocolos de actuación preventiva para la asistencia de las personas que viven en calle que incluya un estrecho seguimiento y control de su salud, la provisión continua de productos de higiene y otros insumos de prevención así como respuestas efectivas en caso de detectarse situaciones dudosas o personas que evidencien síntomas de contagio”.

Por último, la comisión solicita al gobierno que se adopten medidas urgentes que alienten la incorporación de las personas y familias que viven en la calle a los programas de emergencia “habitacional vigentes en sus distintas modalidades; la flexibilización de los requisitos de ingreso a los distintos programas sociales; la ampliación de los límites de las prestaciones de los programas habitacionales; el refuerzo de vacantes y de las condiciones de seguridad sanitaria de los lugares de albergue, entre otras medidas que tutelen de modo adecuado los derechos fundamentales de este grupo especialmente vulnerable”, concluye el comunicado.

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