El Pontífice reza por los chinos afectados por el virus

Al final de la audiencia general de esta mañana el Papa Francisco dirigió una oración por los hermanos chinos que sufren esta enfermedad tan cruel. Los muertos por el coronavirus, llamado Covid-19 por la OMS, han aumentado a 1113, concentrados en China, con una víctima en Hong-Kong y otra en Filipinas, pero los nuevos casos de contagio están disminuyendo

Alessandro Di Bussolo – Ciudad del Vaticano

El Papa Bergoglio reza por las víctimas y los enfermos a causa del nuevo coronavirus, al que la Organización Mundial de la Salud lo acaba de denominar como Covid-19. Al final de la audiencia general de esta mañana y antes de saludar a los fieles italianos, el Santo Padre les pidió «una oración por nuestros hermanos chinos que sufren esta enfermedad tan cruel». Y manifestó su deseo de que encuentren el camino de la curación lo antes posible».

También una oración después del Ángelus del 26 de enero

Francisco ya había expresado su cercanía «a las personas enfermas por el virus que se ha propagado en China» después de la oración del Ángelus del domingo 26 de enero. «Que el Señor – dijo en esa ocasión – acoja a los difuntos en su paz, consuele a sus familias y apoye el gran compromiso de la comunidad china ya puesto en marcha para combatir la epidemia».

Más de mil muertos y cuarenta y cuatro mil enfermos

Las últimas cifras, publicadas hoy por el Ministerio de Salud de China, hablan de 1113 muertes y 44653 casos de neumonía causados por el nuevo virus, la mayoría de ellos en Hubei, en la provincia de Wuhan, donde se notificaron los primeros pacientes el 31 de diciembre. El lunes pasado se registraron 108 víctimas en un día, pero para la vacuna, estima la Organización Mundial de la Salud, habrá que esperar al menos 18 meses. Sin embargo, el virus tiene una tasa de letalidad del 2%, mientras que era del 10% para la Sars, que en el año 2003 infectaba menos pero producía más decesos. Y el número de nuevos casos detectados por OMS en China, en las últimas 24 horas, ha disminuido a 2484. Hace dos días eran 3073 y unos días antes casi 3900.

Jueves de la 5ta semana de Tiempo Ordinario

LECTURA DEL DÍA

Lectura del primer libro de los Reyes
1 Reyes 11, 4-13

Cuando el rey Salomón envejeció, sus mujeres le desviaron el corazón hacia otros dioses; su corazón ya no perteneció por entero al Señor, como el de David, su padre. Salomón dio culto a Astarté, diosa de los fenicios, y a Molok, el abominable ídolo de los amonitas. Hizo lo que el Señor reprueba; no se mantuvo plenamente fiel al Señor, como David, su padre.
Sobre el monte que está frente a Jerusalén construyó un altar a Kemós, ídolo de Moab, y otro a Molok, ídolo de los amonitas. Y también mandó construir altares para que sus mujeres extranjeras pudieran quemar incienso y ofrecer sacrificios a sus dioses.
Esto irritó al Señor, porque Salomón había desviado su corazón del Señor, Dios de Israel, que se le había aparecido dos veces y le había prohibido precisamente dar culto a otros dioses. Pero Salomón no lo obedeció.
Entonces el Señor le dijo: “Porque te has portado así conmigo y has sido infiel a mi alianza y a los mandamientos que te di, te voy a arrebatar el reino y se lo voy a dar a un siervo tuyo. Sin embargo, por consideración a David, tu padre, no lo haré durante tu vida, sino en vida de tu hijo. Pero no le voy a quitar todo el reino. Por amor a mi siervo, David, y a Jerusalén, mi ciudad predilecta, le dejaré a tu hijo una tribu”.

Palabra de Dios

 

EVANGELIO DEL DÍA

Evangelio según san Marcos
Mc 7, 24-30

En aquel tiempo, Jesús salió de Genesaret y se fue a la región donde se encuentra Tiro. Entró en una casa, pues no quería que nadie se enterara de que estaba ahí, pero no pudo pasar inadvertido. Una mujer, que tenía una niña poseída por un espíritu impuro, se enteró enseguida, fue a buscarlo y se postró a sus pies.
Cuando aquella mujer, una siria de Fenicia y pagana, le rogaba a Jesús que le sacara el demonio a su hija, él le respondió: “Deja que coman primero los hijos. No está bien quitarles el pan a los hijos para echárselo a los perritos”. La mujer le replicó: “Sí, Señor; pero también es cierto que los perritos, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños”.
Entonces Jesús le contestó: “Anda, vete; por eso que has dicho, el demonio ha salido ya de tu hija”. Al llegar a su casa, la mujer encontró a su hija recostada en la cama, y ya el demonio había salido de ella.

Palabra del Señor