Francisco: recemos por la amada Siria que sangra desde hace años

El Papa pide que se rece por la amada Siria, un país que «lleva años sangrando»

Amedeo Lomonaco – Ciudad del Vaticano

Durante la audiencia general de esta mañana, el Santo padre Francisco pidió que se rece por Siria, un país sacudido por una guerra que ha causado cientos de miles de víctimas desde el año 2011. El Pontífice dijo:

“Querría que en este momento todos recemos por la amada y martirizada Siria. Muchas familias, muchos ancianos, niños, deben huir de la guerra. Siria sangra desde hace años. Oremos por Siria”

Llamamiento a la hora del Ángelus

Las palabras que el Santo Padre pronunció esta mañana después de su catequesis se suman al sentido llamamiento que hizo el pasado 9 de febrero a la hora del Ángelus  dominical. En esa ocasión, Francisco pidió «a la comunidad internacional y a todos los actores implicados» a servirse de «los instrumentos diplomáticos, el diálogo y de las negociaciones, en el respeto del derecho humanitario internacional, para salvaguardar la vida y el destino de los civiles». Y recordó:

“Siguen llegando noticias dolorosas del noroeste de Siria, en particular sobre las condiciones de tantas mujeres y niños, de personas constreñidas a huir a causa de la escalada militar”

 

Drama humanitario

Durante su pontificado, el Papa Bergoglio recordó repetidamente la dramática situación de Siria. En una carta dirigida al Presidente sirio Bashar Hafez Al-Assad, fechada el 28 de junio de 2019, alentaba al Jefe de Estado de Siria a mostrar buena voluntad para remediar una situación desastrosa tras la ofensiva lanzada contra la ciudad de Idlib en el noroeste del país. Y aún hoy en día, la gente sigue muriendo en esa martirizada región de Siria, mientras muchas personas se ven obligadas a dejar sus hogares.

¿Cuándo se encontrará una solución a la crisis?

Por la amada Siria, el Papa Francisco hizo varios llamamientos exhortando a rezar y a encontrar vías de diálogo y de paz. Lamentablemente, permanece aún si respuesta la pregunta que resonaba en su Mensaje Urbi et Orbi de 2013:

“¡Cuánta sangre se ha derramado! ¿Y cuántos sufrimientos deben infligirse aún antes de que se logre encontrar una solución política a la crisis?”

 

Miércoles de la 5ta semana de Tiempo Ordinario

LECTURA DEL DÍA

Lectura del primer libro de los Reyes
1 Reyes 10, 1-10

En aquellos días, la reina de Sabá oyó hablar de la fama de Salomón y quiso cerciorarse personalmente de su sabiduría, haciéndole algunas preguntas sutiles. Llegó, pues, a Jerusalén con una gran caravana de camellos cargados de perfumes, oro en gran cantidad y piedras preciosas. Entró en el palacio de Salomón y le hizo al rey las preguntas que había preparado. Salomón respondió a todas, de modo que no dejó de contestar ni la más difícil.
Cuando la reina de Sabá comprobó la sabiduría de Salomón y vio el palacio que había construido, los manjares de su mesa, las habitaciones de sus servidores, el porte y los vestidos de sus ministros, sus coperos y los sacrificios que ofrecía en el templo del Señor, se quedó maravillada y dijo al rey:
“De veras es cierto lo que en mi país me habían contado de ti y de tu sabiduría. Yo no quería creerlo, pero ahora que estoy aquí y lo veo con mis propios ojos, comprendo que no me habían dicho ni la mitad, pues tu sabiduría y tu prosperidad superan todo cuanto oí decir.
Dichoso tu pueblo y dichosos estos servidores tuyos, que siempre están en tu presencia y escuchan tu sabiduría. Bendito sea el Señor, tu Dios, que se ha complacido en ti y que por el amor eterno que le tiene a Israel, te ha elegido para colocarte en el trono de Israel y te ha hecho rey para que gobiernes con justicia”.
La reina le regaló a Salomón cuatro toneladas de oro y gran cantidad de perfumes y de piedras preciosas; nunca hubo en Jerusalén tal cantidad de perfumes como la que la reina de Sabá le obsequió a Salomón.

Palabra de Dios

EVANGELIO DEL DÍA

Evangelio según san Marcos
Mc 7, 14-23

En aquel tiempo, Jesús llamó de nuevo a la gente y les dijo: “Escúchenme todos y entiéndanme. Nada que entre de fuera puede manchar al hombre; lo que sí lo mancha es lo que sale de dentro”.
Cuando entró en una casa para alejarse de la muchedumbre, los discípulos le preguntaron qué quería decir aquella parábola. Él les dijo: “¿Ustedes también son incapaces de comprender? ¿No entienden que nada de lo que entra en el hombre desde afuera puede contaminarlo, porque no entra en su corazón, sino en el vientre y después, sale del cuerpo?” Con estas palabras declaraba limpios todos los alimentos.
Luego agregó: “Lo que sí mancha al hombre es lo que sale de dentro; porque del corazón del hombre salen las intenciones malas, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulterios, las codicias, las injusticias, los fraudes, el desenfreno, las envidias, la difamación, el orgullo y la frivolidad. Todas estas maldades salen de dentro y manchan al hombre”.

Palabra del Señor