Corea del Sur. Católicos aumentan casi un 50 por ciento en 20 años

El número de católicos en Corea del Sur ha aumentado en casi un 50 por ciento en las últimas dos décadas, aunque este ritmo de crecimiento se ha ralentizado en los últimos años, informa el diario Korea Herald, citando el nuevo informe del Instituto Pastoral Católico de Corea.

Ciudad del Vaticano

En 2018 los católicos surcoreanos eran 5.866.510, en comparación con 3.946.844 en 1999, un aumento del 48,6%. En este período, el porcentaje de católicos en el país aumentó de 8.3 a 11.1%.

Sin embargo, el informe señala que la tasa de crecimiento real ha caído por debajo del 1% en los últimos años. Por el contrario, en 2000 y 2001, la población católica aumentó en un 3,2% y un 3,9% respectivamente. La tasa de crecimiento se redujo aún más por debajo del 2% en 2009, alcanzando el 1,7% en 2010, antes de recuperarse hasta el 2,2% en 2014. Este pico de crecimiento se atribuyó a la visita del Papa Francisco a Corea del Sur ese año.

A pesar de que el número real de católicos ha crecido, la asistencia a la misa ha disminuido del 29,5 al 18,3 por ciento en el mismo período 1999-2018. «Todas las diócesis han hecho varios esfuerzos para devolver a los cristianos tibios a la Iglesia y para modernizarla, pero un cambio significativo está aún por venir. El problema se ha repetido cada año», dice el informe. «Es hora de reflexionar sobre nuestro actual trabajo misionero – continúa – y de reconsiderar la dirección de la evangelización nacional».

Martes de la 1era semana de Tiempo Ordinario

LECTURA DEL DÍA

Lectura del primer libro de Samuel
1 Sm 1, 9-20

En aquel tiempo, después de tomar la comida ritual en Siló, Ana se levantó y se puso a orar ante el Señor. Llena de amargura y con muchas lágrimas, hizo esta promesa: “Señor de los ejércitos, mira la aflicción de tu sierva y acuérdate de mí. Si me das un hijo varón, yo te lo consagraré por todos los días de su vida, y en señal de ello, la navaja no tocará su cabeza”.
Mientras tanto, el sacerdote Elí estaba sentado a la puerta del santuario. Ana prolongaba su oración y Elí la miraba mover los labios, pero no oía su voz. Pensando que estaba ebria, le dijo: “Has bebido mucho. Sal de la presencia del Señor hasta que se te pase”. Pero Ana le respondió: “No, señor. Soy una mujer atribulada. No he bebido vino ni bebidas embriagantes; estaba desahogando mi alma ante el Señor. No pienses que tu sierva es una mujer desvergonzada, pues he estado hablando, movida por mi dolor y por mi pena”.
Entonces le dijo Elí: “Vete en paz y que el Dios de Israel te conceda lo que le has pedido”. Ella le contestó: “Ojalá se cumpla lo que me dices”. La mujer salió del templo, fue a donde estaba su marido, y comió y bebió con él. Su rostro no era ya el mismo de antes.
A la mañana siguiente se levantaron temprano, y después de adorar al Señor, regresaron a su casa en Ramá. Elcaná tuvo relaciones conyugales con su esposa Ana, y el Señor se acordó de ella y de su oración. Ana concibió, dio a luz un hijo y le puso por nombre Samuel, diciendo: “Al Señor se lo pedí”.

EVANGELIO DEL DÍA

Evangelio según san Marcos
Mc 1, 21-28

En aquel tiempo, se hallaba Jesús en Cafarnaúm y el sábado fue a la sinagoga y se puso a enseñar. Los oyentes quedaron asombrados de sus palabras, pues enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.
Había en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu inmundo, que se puso a gritar: “¿Qué quieres tú con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios”. Jesús le ordenó: “¡Cállate y sal de él!” El espíritu inmundo, sacudiendo al hombre con violencia y dando un alarido, salió de él. Todos quedaron estupefactos y se preguntaban: “¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es ésta? Este hombre tiene autoridad para mandar hasta a los espíritus inmundos y lo obedecen”. Y muy pronto se extendió su fama por toda Galilea.